La reciente reforma del Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, que aprueba el Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, introduce cambios significativos en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). El objetivo es permitir una mayor personalización en la atención, eliminando el régimen de incompatibilidades en las prestaciones y suprimiendo el plazo máximo de suspensión de dos años en las ayudas económicas para el cuidado en el entorno familiar.

Según datos del Ministerio de Derechos Sociales, en España hay cerca de dos millones de personas que dependen del SAAD. En 2024, el Gobierno destinó 783 millones de euros a las comunidades autónomas para su financiación. La reforma busca reorganizar y ampliar los servicios, dejando atrás el modelo asistencialista basado en grandes residencias y poniendo el foco en la atención personalizada.

Uno de los cambios más relevantes es la expansión del servicio de ayuda a domicilio, incorporando asistencia más allá del cuidado personal y doméstico. Además, la prestación económica para cuidados familiares se ampliará para permitir que personas allegadas también puedan recibir este reconocimiento, favoreciendo a quienes viven solos o en diferentes modelos de convivencia.

Asimismo, el anteproyecto de ley establece la teleasistencia como un derecho universal para todas las personas en situación de dependencia que residan en su domicilio. A partir de la reforma, los beneficiarios podrán exigir este servicio, y las comunidades autónomas estarán obligadas a garantizarlo sin depender del límite presupuestario de cada territorio.

Otro aspecto clave es la eliminación de restricciones en la asistencia personal, permitiendo que el apoyo se extienda a cualquier ámbito de la vida de la persona y no solo a la educación y el empleo.

Nuevos Servicios Incorporados

El anteproyecto introduce tres nuevos servicios en el catálogo de prestaciones del SAAD:

  1. Cuidados y apoyos en vivienda: Este servicio abarca desde pequeñas unidades de convivencia hasta modelos de cohousing, donde varias personas comparten vivienda con apoyo profesional.
  2. Provisión de productos de apoyo: Se facilitará el acceso a dispositivos que promuevan la autonomía, mediante préstamos o cesión temporal.
  3. Asistencia personal: Se ofrecerá un apoyo personalizado a través de asistentes, adaptado a las necesidades y preferencias de cada persona.

La reforma también otorga más derechos a las personas dependientes, permitiéndoles decidir sobre las prestaciones y servicios que recibirán. Además, se garantiza su derecho a permanecer en el entorno elegido y a recibir atención sin sujeciones físicas, mecánicas, químicas o farmacológicas.

Otro punto relevante es la coordinación entre servicios sanitarios y sociales, obligando a las comunidades autónomas a establecer protocolos de colaboración para garantizar una atención integral.

Por último, la reforma introduce mejoras en la protección de personas cuidadoras no profesionales, quienes ahora tendrán derecho a recibir formación, apoyo y seguimiento para su bienestar físico y emocional, así como facilidades para la conciliación de su vida personal y laboral.


Reforma de la Ley de Discapacidad

El anteproyecto de reforma de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, se alinea con el nuevo Artículo 49 de la Constitución Española, buscando fortalecer los derechos de las personas con discapacidad y garantizar su accesibilidad universal.

Uno de los cambios más significativos es que la accesibilidad será un derecho exigible ante cualquier instancia pública o privada. Para ello, se creará un Fondo Estatal de Promoción de la Accesibilidad Universal, destinado a financiar intervenciones como la instalación de rampas o la implementación de códigos QR para audiodescripción.

En el ámbito de la Propiedad Horizontal, el anteproyecto propone que las administraciones competentes financien obras de accesibilidad en edificios residenciales. Asimismo, las comunidades de propietarios estarán obligadas a solicitar ayudas si un residente lo requiere. Además, se facilitará el acceso a estos fondos, reduciendo del 75% al 70% el porcentaje de financiación que debe asumir la comunidad para realizar las obras necesarias.

Protección en el Ámbito Privado

Otro avance importante es la prohibición de la discriminación en seguros de salud y vida, impidiendo que las aseguradoras rechacen la contratación de pólizas a personas con discapacidad.

Además, se agilizarán ciertos trámites administrativos, estableciendo una pasarela directa para que las personas con cualquier grado de dependencia sean reconocidas automáticamente con un 33% de discapacidad, facilitando así su acceso a derechos y prestaciones.

Tecnología e Innovación para la Inclusión

La reforma introduce una regulación específica para la inteligencia artificial y otras tecnologías, asegurando que no generen sesgos discriminatorios hacia las personas con discapacidad.

Además, se fomentará el uso de la tecnología como una herramienta de inclusión, reconociendo a las personas con discapacidad como un grupo prioritario dentro del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Derechos de Mujeres y Menores con Discapacidad

El anteproyecto hace especial hincapié en la protección de mujeres con discapacidad, asegurando su derecho a la salud sexual y reproductiva. También refuerza el apoyo a la atención temprana para niñas y niños con discapacidad, promoviendo su desarrollo integral.